Doctor Santos Jiménez de los GalanesDoctor Santos Jiménez de los Galanes
  • Esta técnica quirúrgica permite intervenir con igual eficacia, mayor precisión y menos dolor y medicación, acorta la estancia hospitalaria y acelera la recuperación del paciente
  • Desde su implantación en 2018, el hospital ha incorporado esta técnica en un amplio abanico de intervenciones con excelentes resultados clínicos y gran satisfacción de los pacientes

La cirugía laparoscópica de bajo impacto se ha convertido en uno de los pilares del abordaje quirúrgico en el Hospital Universitario Infanta ElenaEste enlace se abrirá en una ventana nueva -centro público de la Comunidad de Madrid)-. Y es que, desde que se implantó esta técnica en 2018, el centro valdemoreño ha intervenido a más de 500 pacientes con este procedimiento, que permite realizar operaciones abdominales a través de incisiones mucho más pequeñas y con una presión intraabdominal más baja que la empleada en la laparoscopia convencional.

"El objetivo es siempre el mismo: causar el menor daño posible al cuerpo del paciente, sin renunciar a la eficacia de la intervención", explica el Dr. Santos Jiménez de los Galanes, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del hospital, señalando que "la laparoscopia de bajo impacto permite intervenir con mayor precisión y reducir considerablemente las molestias postoperatorias". "La diferencia se percibe desde el primer día: menos dolor, menos medicación y una recuperación más rápida", asevera.

Conocida también como cirugía ultra-mínimamente invasiva, esta técnica representa una evolución dentro de la cirugía laparoscópica tradicional. Utiliza instrumentos quirúrgicos de apenas 3 milímetros -frente a los 5, 10 o incluso 15 mm habituales- y se apoya en un sistema de neumoperitoneo avanzado, que mantiene estable el espacio quirúrgico dentro del abdomen sin necesidad de utilizar presiones elevadas.

Amplio abanico de intervenciones

Entre las ventajas clínicas de esta técnica se encuentran la disminución del dolor escapular y abdominal tras la operación, una reducción importante del uso de analgésicos, la práctica desaparición de las cicatrices -al no requerirse puntos de sutura en muchas ocasiones- y un alta más precoz, lo que acorta el tiempo de ingreso hospitalario y facilita una reincorporación más ágil a la vida cotidiana.

En el Infanta Elena, la laparoscopia de bajo impacto se aplica ya con éxito en un amplio abanico de intervenciones, como colecistectomías, apendicectomías, reparación de hernias inguinales y umbilicales, funduplicaturas para el tratamiento del reflujo gastroesofágico, y cirugías sobre la vesícula, el colon y el recto.

Esta forma de intervenir encaja plenamente con los protocolos del Grupo Español de Rehabilitación Multimodal (GERM), que persiguen una recuperación más rápida, segura y confortable. "Es un modelo de cirugía que responde al futuro de la Medicina: menos invasiva, más eficiente y centrada en el paciente", añade el Dr. Jiménez de los Galanes.

Con la incorporación de esta técnica avanzada, el Hospital Universitario Infanta Elena consolida su apuesta por la innovación en el ámbito quirúrgico y su compromiso con una atención de calidad, segura y adaptada a las necesidades de cada paciente.